-No son mérito mio.
(Ella lo abraza un poco débil)
-Me gusta el cielo cuando se pone así..
-Llueve.
-No, bueno si, un poquito. Pero está bien así.
(Un poco mojados, él le re-vuelve el pelo)
-¿Por qué hacés eso?
-Te tapa la cara.
(Pausa)
-Sos linda cuando te reís. Pero no.. no te comas las uñas.
-No puedo evitarlo. ¿Pero vos por qué me lo decís? Sos mucho más
desprolijo que yo.
-Si, pero mi orden es puramente estético. El tuyo es conceptual.
Por eso no me gusta que te comas las uñas.
-¿Como es eso?
-Yo pondría la caja de arroz que está en el living sobre la mesa
alineada de manera que no te moleste que quede ahí. Vos en cambio
la llevarías a la cocina y laguardarías en el estante del medio.
Sabés usar los conceptos el problema es que no tenés idea de
lo que estás haciendo.
-Puede ser.. Son impulsos.
-Vos sos impulsos.
-Y vos pensás demasiado todo.
-Sí, es cierto. Ya es tarde, che. Vamos, te acompaño a la parada del
bondi.
-Podés irte a dormir si querés. No me molesta.
-Eso es mentira. De todas formas te acompaño, tengo ganas de estar un
rato más afuera. Tenés razon.. Está bien así.
-¿De qué estás hablando?
-De la lluvia. Sos muy distraída.
-¿Qué? Ah, un poco.. Sí.
(Pausa, llegan a la parada)
-Entonces te vas..
-Sí, en dos días. Por eso quería verte hoy.
-Espero que me dejes verte cuando vuelvas.
(Ella sonríe)
-Seguro, me gustaría.
-Ahí está tu bondi.
(La besa mientras dura el semáforo. No quiere soltarla, él que siempre
le había sido tan fácil desprenderse de las cosas)
-Nos vemos.
-Sí, te lo prometo.
Se miran mientras ella sube al colectivo y él camina un paso hacía
atrás. La puerta del bondi se cierra.
Extrañamente el chofer le pregunta como está.
Ella se rie y saca el boleto.