lunes, 18 de julio de 2011

Una mañana con Sofi

Vaca vulnerable vomita vestigios de vida. Vuelca vuelos veloces,
vacilando a veces vórtices verticales. Viendo vívoras verdes.
Aunque verdaderamente vio voces que violentamente vislumbraban
violetas vacíos.

Podible pedazo de poder ponderado prepara posiones pésimas. Patéticamente
preguntás porque parecés pelotudo. Pudiendo permanecer pacífico sin
problemas. Pedís porciones de pastas al pesto pero pensá, podrían parecer
pulmones plásticos poluteados (polutos).

Revivimos recuerdos retorcidos, rodantes y rojos. Reulemanes rabiosos
reemplazan ricas rocas redondas. Remueantes ratones regocijados en el río
riman muy rápido.

Arte astrológica ameniza la armonía del alma. Amenazantes abejas abren agujeros
adentro del alba. Atermorizan a arañas y ananás que andan ahogados en aguas
asquerosas. Los árboles atentan contra algunas atroces águilas, a-si-mismo
halcones abrzaban y anhelaban amarlos. Apáticamente acumulé aperitivos ácidos,
para acompañar a las ausencias alcoholicas.

Imperdible improvisación inció imaginativas ideas, insoportablemente idiotas. El
imperio con ideologías e imanes invisibles idolatra los inventos invencibles de
invasores inquietos.

Exóticas elefantas estornudan empanadas de espinaca, enfrentándose a eufemismos
extrabagantes. Extorcionan a exploradores para elegir elegantes espacios
escológicos. Enumeraron encantadoras ebillas de ébano económico. Se estremecieron
del espanto cuando sus hermanos empezaron a explotar.

Llevando largas lenguas libidosas, lograron lavar la locura de los labios
lúgubres de Laura. Limpian las lombrices lánguidas los lugares libres de limones.
Las líquidas linternas de litio y led lamían y lijaban los líquenes en lata.

Descubrí los deseos de dioses dorados.
Discrepá con discreción de mis dedos.
Decidí hacia dónde dispararás ese dado, no denuncies dichas discrepancias
con descepción. ¡Dame los dinosaurios diabólicos del desierto!

R A I E L D: DELIRA